Astros alineados

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Estamos en el mejor momento para invertir y con paciencia, el mercado argentino es el único donde es imposible perder plata.

Autor: Ariel Venneri, socio fundador Grupo MAHE

 

En tiempos de volatilidad económica, solemos escuchar todo tipo de consejos en relación a opciones de inversión, como “hay que comprar cuando los precios tocan piso y salir a vender cuando está en lo más alto”, pero, lo que nadie nos cuenta, es en qué momento exacto “tocan piso y techo”.  Todo mercado de bienes presenta subas y bajas de precios, que pueden ser más o menos intensas y de variada frecuencia. A mayor volatilidad, las posibilidades de obtener una importante ganancia aumentan; sin embargo, como nada es gratis en la vida, también se incrementa la probabilidad de tener grandes pérdidas. Para quienes, por falta de conocimiento respecto a los vaivenes del contexto, prefieren no asumir grandes riesgos al entrar o salir de inversiones a destiempo, el escenario ideal sería encontrar un mercado que, más allá de altas y bajas puntuales de precios, a lo largo del tiempo mantenga una tendencia creciente y un margen de seguridad alto. En este sentido, el mercado inmobiliario local presenta muchas de estas características intrínsecas que combinan rentabilidad y seguridad, por lo que se vuelve una opción ideal al momento en que queremos “comprar si los precios tocan piso y vender cuando está en lo más alto”. La buena noticia es que, en los últimos meses se han configurado “los astros” en esta dirección haciendo que el hoy sea un momento propicio para invertir.

 

Análisis del mercado

  1. Baja volatilidad de precios y rápida recuperación. Es una peculiar característica del mercado inmobiliario que en el mediano a largo plazo, más allá de bajas puntuales de rápida recuperación, los precios siempre han mostrado un crecimiento estable y significativo. En veinte años, los precios en dólares se multiplicaron por 3,5 y las caídas temporales han sido puntuales, acotadas en el tiempo y siempre han sabido responder a factores identificables. Lo más llamativo es que ante ciertos eventos adversos de la economía, los precios no bajan, sino que suben, punto clave que demuestra la validez de la percepción del inmueble como reserva de valor. Por otra parte, las recuperaciones se dan en plazos relativamente cortos, con excepción del último periodo de baja, generado a partir de la debacle desatada entre 2018 – 2019 (devaluación, default y recesión) y que se prolongó producto del impacto de la pandemia y cuarentena de 2020 y 2021.

 

  1. ¿“Alto stock” de unidades en venta y pocas operaciones pueden frenar la recuperación del precio? La acumulación récord de propiedades a la venta en los últimos tres años, debido a la baja en las operaciones, ciertamente es un factor que repercutió en los precios. Sin embargo, entre los “raros” comportamientos de nuestro particular mercado inmobiliario es notable que, incluso en períodos de fuerte caída de operaciones de venta, se dieron incrementos de precios. A partir del 2011 con el cepo al dólar se dio una brutal caída de operaciones que duró hasta Lo curioso, o no tanto, si se recuerda el concepto de “reserva de valor”, es que los precios en lugar de caer, crecieron y se mantuvieron estables durante la recuperación del volumen de operaciones.

 

  1. ¿Tocó piso el precio? Al parecer la respuesta es sí. Parecería que el actual es el momento ideal para lograr maximizar el rendimiento de la inversión o bien, acceder a una vivienda al mejor precio. Hacia fines de 2021 hubo leves señales de freno en la caída de precios para algunos tipos de inmuebles y zonas. Esta tendencia a amesetamiento en el nivel de precios se empezó a consolidar en el primer trimestre de 2022, y parece continuar.

 

  1. La yapa, hay otra buena noticia. Existen otros factores atractivos colaterales: en un mercado sin crédito hipotecario de mediano plazo, que reduce significativamente la posibilidad de la mayor parte de la población económicamente activa de acceder a inversiones, la coyuntura monetaria y cambiaria actual, paradójicamente dan un “plus” atractivo para el inversor o comprador que tiene la fortuna de contar con algún ahorro en dólares. Este grupo cuenta con la posibilidad de entrar en opciones de compra desde pozo o en construcción, donde además de obtener mejores precios, suma financiamiento en pesos que permite aumentar la ganancia al poder “jugar” con la “brecha” cambiaria entre dólar oficial y dólar financiero (MEP) al ir liquidando los valores mes a mes para pagar la cuota en pesos.

 

Se dice que “en las crisis están las oportunidades” y dado el contexto actual del mercado inmobiliario, llegó el punto en el cual comenzar a invertir multiplica las posibilidades de hacer un muy buen negocio o llegar a la tan anhelada vivienda propia, con un margen de riesgo en su punto más bajo del ciclo.

julio 24, 2022